Orígenes

Rei do oriente

En el origen, como de costumbre, hubo un poco de China.


En 1924, le ha llamado la atención al emperador Kublai Khan el caso de dos presos chinos que practicaban juegos de azar. Sorprendidos, no fueron capaces de destruir las cartas que también producían, ni las matrices que utilizaban para imprimirlas. Se desconoce la pena que les ha asignado Kublai Khan a los infractores, pero el incidente es el registro más antiguo existente en mencionar juegos de cartas. Aquello que realmente ha creado ese tipo de juego nuevo ha fallecido sin el reconocimiento de haber dejado un legado cultural importante para la humanidad. Porque, en ese momento, se ocupaba de una actividad ilegal y de todo lo que quería era permanecer desconocido.


Los juegos de cartas en China comprenden un conjunto de juegos designados por expresiones que contienen siempre la palabra pai, que significa, literalmente, “placa”. Muchos juegos se practican utilizando el principio de las “placas”, caracterizadas por tener una cara uniforme, donde se desconoce el valor de cada carta, y otra cara con diseños y símbolos utilizados para formar combinaciones en cada juego. Ese atributo es propio tanto de las barajas como en los dominós y en las piezas de Mah Jong. Las cartas de jugar, hechas de papel, se denominan zhi pai en chino; las de dominó, gu pai (piezas de hueso) y las piezas de Mah Jong, generalmente fabricadas en marfil, se denominan ya pai.


Nuestras cartas chinas, precursoras lejanas de nuestras barajas actuales, eran (y todavía lo son) pequeños rectángulos alargados, con dimensiones medias de unos 10 x 2,5 cm, mucho más pequeñas que las cartas de jugar modernas. Tanto en la apariencia física como en la composición y reglas del juego, poco se asemejan a la baraja moderna.
Pero, ¿cómo que esas cartas que evolucionaban y llegaban a Europa, tomaron la forma, estructura y patrón que hoy nos resulta familiar? Aquí tenemos mucha especulación y poca certeza. El hecho es que los otros patrones de cartas de jugar orientales tienen muy poco que ver en apariencia y estructura con los juegos de cartas europeos que dieron origen a la baraja moderna, con la cual disputamos nuestro burako, póquer, bridge, truco...